Nos encantan los perfumes y decimos de ellos que tienen personalidad. Es cierto, un aroma bien trabajado desprende diferentes matices a lo largo del tiempo que dura su fragancia y esto es lo que se conoce como pirámide olfativa. Algo que, cada vez más, tiene en común el perfume con los modernos envases para perfumería.

Cabeza: La cabeza de la pirámide son las notas de salida, es decir, la primera impresión que nos causa el aroma. En el caso del envase la primera impresión viene dada por su forma y sus colores.

Es lo primero que nos entra por los ojos y por tanto lo primero que valoramos. La mayoría de los envases de perfume son geométricos (no hablamos del frasco, sino del envoltorio) por lo que si encontramos uno que no cumple esta norma va a llamar la atención entre el resto.

Los colores también destacan, ya sea por una tonalidad única llamativa o por una combinación de colores que resulte acertada. Y decimos acertada porque también puede llamar la atención negativamente, algo a tener en cuenta.

Cuerpo: El cuerpo de la pirámide es la auténtica personalidad de un perfume. Es el aroma que queda firmemente fijado tras evaporarse los primeros alcoholes. Es el verdadero olor del perfume.

En el caso de los envases, el cuerpo sería la impresión que nos produce tras ese primer vistazo. Es el momento en el que el cliente, tras pasar la mirada por la estantería y haberse fijado, decide que ese producto le gusta. Ahí se para a mirar detalles, como el diseño de los dibujos del embalaje o la información que viene recogida.

La base: La base de la pirámide olfativa de un perfume no se percibe hasta pasadas dos horas de aplicarlo. Es el olor que más permanece y suele ser un olor intenso, como especias o ámbar.

Si se habla de envoltorios digamos que es la memoria que queda de un embalaje determinado, el recuerdo que ha logrado grabar en nuestra mente. Esto es lo que hace que al volver a comprar la siguiente vez, se identifique rápidamente el envase del producto que se quiere comprar sin tener que buscarlo.

Como sucede con los perfumes y su aroma, es el total de sensaciones que producen en una persona determinada lo que determina si un envoltorio es bueno o no lo es.